13º 17' 59,84'' S 72º 09' 19,05'' W - MARAS

Partimos sin conceptos ni conocimientos previos, planteando una MIRADA basada más en la palabra que en el lugar.

A partir de esa palabra en particular y mediante
libres asociaciones de diferentes personas o grupos, comienzan a surgir otras, obteniendo múltiples e infinitas cadenas de significantes.

El inconsciente colectivo guiará la deriva.

La deriva es formateada mediante un juego interactivo online, www.webmaras.net, que registra las continuas asociaciones de las palabras, las ideas y los conceptos.
Distintas edades, culturas, idiomas, pueden densificar los caminos, dado que el sentido de una palabra es el que vemos cuando se usa en el contexto de un juego de lenguaje en particular.

No existe una sola manera de hablar, los usos de las palabras son muchos y multiformes. El lenguaje condiciona el pensamiento.


La deriva funcionará como un amplificador de conceptos.

Más que preguntarnos sobre el significado de una palabra tendremos que ver como se usa.

El material resultante es en apariencia azaroso, incongruente y caótico, altamente inestable, dinámico y evolutivo. Es a partir de la interpretación, que éste es significado y ordenado.
Comienza a aparecer en las cadenas de palabras un sentido desconocido hasta el momento, inevitablemente forzado, mediante la subjetividad de cada persona.

Diferentes interpretaciones permitirán acumular, vincular y construir conocimiento.

miércoles, 2 de junio de 2010

Deborah Gordon cava y disfruta de las hormigas

Con una excavadora polvorienta, un puñado de marcadores japoneses y unos pocos estudiantes que la secundan, Deborah Gordon desentierra colonias de hormigas en el desierto de Arizona en busca de claves para entender sistemas complejos.


Ron Eglash sobre Fractales africanos

"Soy un matemático, y quisiera subirme a su techo". Así es como Ron Eglash saludaba a muchas familias africanas que conoció mientras investigaba los patrones fractales que había notado en aldeas en todo el continente.

Generación del paisaje escocés

Fragmento del documental "Rivers and Tides" sobre el trabajo de Andy Goldsworthy

Juan Nicolás Jodal - Reglas para vivir en este mundo complejo

Pecha Kucha Night

Nassim Nicholas Taleb - Cisnes negros

El cisne negro (acercándose desde el horizonte)

Nuestro cerebro está hecho para ver más orden del que realmente hay, aborrece la complejidad. Y aunque esto pudo ser de mucha ayuda en las circunstancias en que vivieron nuestros más remotos antepasados, no nos sirve mucho en la época actual, a la hora de predecir las circunstancias de lo venidero. Estamos, por decirlo de alguna manera, programados para crear narrativas simples sobre fenómenos muy complejos y variados; de modo que siempre terminamos falseando la realidad. Nuestra visión de las cosas empieza negándolas para acomodarlas a nuestros patrones de interpretación. El resultado de esto es que perdemos control de la realidad y nos volvemos incapaces para predecir cualquier anomalía.

Nassim Nicholas Taleb presenta una teoría que ilustra el modo en que la mayoría de nosotros cae en la trampa de pasar por alto las anomalías con el fin de uniformar cualquier modelo mental o teoría. Entre los temas tratados están: la falacia narrativa, pronósticos falsos y cómo entablar amistad con los cisnes negros.

¿Qué es un cisne negro? Para empezar, es un hecho improbable, sus consecuencias son importantes y todas las explicaciones que se puedan ofrecer a posteriori no tienen en cuenta el azar y sólo buscan encajar lo imprevisible en un modelo perfecto. El éxito de Google y YouTube, el 11-S, la crisis de las subprimes, la inminente cercanía del peak de Hubbert, del petróleo, son “cisnes negros”.

¿Por qué no reconocemos el fenómeno de los cisnes negros hasta que éstos se producen? Según Taleb, los seres humanos nos obcecamos en averiguar lo específico, cuando nos deberíamos centrar en las generalidades. Somos incapaces de estimar realmente las oportunidades, demasiado vulnerables al impulso a simplificar, narrar y categorizar, y no lo bastante abiertos a recompensar a quienes saben imaginar lo “imposible”. Con ironía, irreverencia y un profundo conocimiento de los caprichos del mundo real, un especialista en incertidumbre y matemático implacable nos conduce por los deliciosos vericuetos de lo improbable.

Algunas recomendaciones

- Por naturaleza tendemos al optimismo. Evolutivamente, esto nos ha permitido sobrevivir. El escepticismo, en cambio, exige esfuerzos y es costoso. Se puede actuar frívola o alocadamente en las cosas pequeñas. Ahora bien, cuando se trata de asuntos importantes como la actual crisis económica mundial, en contra de lo que sería nuestra propia naturaleza optimista, vale la pena echar mano del escepticismo y prever planes de contingencia.

- No es muy buena idea creer las predicciones de los que llevan corbata. Conviene reírse un poco de la gente que se toma en serio a sí misma y, sobre todo, sus conocimientos. Nadie en concreto tiene la solución y menos que nadie aquellos que están convencidos de saberlo todo. Sopórtalos con amabilidad y afecto, pero no los sigas ciegamente. Ni a los oráculos de las finanzas y de la política ni a los del mundo académico.

No intentes modificar los sistemas complejos que han sobrevivido sin necesidad de tus ideas brillantes. Deja el planeta como está o como estaba. No lo contamines. No quieras cambiarlo de sitio. Los procesos automatizados como la respiración, la digestión o sudoración funcionan mucho mejor que los sistemas discriminatorios en los que la decisión está en manos de los jefes. Un hormiguero no necesita ningún mando intermedio para elegir el camino más corto.

http://humanismoyconectividad.wordpress.com